La jardinería vertical desde hace varios años ya no es ninguna novedad, se lleva practicando en entornos urbanos mediante las fachadas vegetales desde que el botánico francés Patrick Blanc puso esta idea delante de los ojos de todo el mundo.
Sus inicios se encuentran en la evolución ecológica de las cubiertas vegetales, que se han adaptado para cubrir paredes, fachadas y techos de grandes construcciones. Esta reciente forma de hacer jardines aporta una mejora importante en el confort térmico del edificio, en ayuda a renovar el ambiente aportando oxígeno y mejorando la calidad ambiental, etc. Gracias a su apariencia modernista y sus múltiples ventajas, esta invención se ha modelado para poder tener un muro verde hasta dentro de casa.
Que es un jardín vertical o muro verde
Un jardín vertical se define como un muro vegetal que consiste en una instalación adherida a una pared vertical cubierta de diferentes especies de plantas.
La vegetación puede ser natural o artificial y se apoya en una estructura que puede montarse en el exterior (balcones, terraza, fachadas…) o en el interior de las viviendas (salón, cocina, pasillos…) permitiendo una pared vegetal de diferentes tamaños y flora variada.
Es ideal para casas con poco espacio en las que queremos disfrutar de un espacio verde, conectándonos con la naturaleza y aportándonos un toque moderno gracias a un mini jardín doméstico.

Tipos de jardines verticales
Si quieres tener tu propio jardín vertical debes tener en cuenta que existe diferentes tipos y debes instalar el que mejor que adapte a tus necesidades. A continuación, te explicamos los más comunes:
– Jardín vertical interior
Un jardín vertical interior puede ser una gran idea si quieres darle un toque más natural a tu casa. Este tipo de decoración se compone por piezas que pueden complementarse entre sí, por lo que podrás elegir diferentes tamaños y formas, adaptándose a tus necesidades.
Apenas necesita mantenimiento ni ensucia alrededor con elementos orgánicos, tan solo requiere de una mínima limpieza para volver a tener el aspecto reluciente y exuberante del primer día.
– Jardín vertical exterior
Es un complemento con el que podrás remodelar tu terraza o cualquier lugar al que quieras aportar algo de vida. El diseño de estos jardines puede hacerse a partir de cualquier elemento, ya sean plantas o vegetales para que dé un resultado acorde al espacio en el que se instale.
– Jardín vertical artificial
El mantenimiento de un jardín vertical natural puede ser laborioso y costoso, por eso se crearon los jardines verticales artificiales. Se trata de una opción cada vez más utilizada por interioristas y diseñadores, ya que aportan un aspecto totalmente natural y acogedor a cualquier lugar.
Este tipo de decoración tiene grandes ventajas frente a los formatos naturales, ya que no necesita agua ni sustrato, por lo que ni mancha ni atraerá a insectos. Además, puede funcionar como aislante térmico y acústico.
Componentes
Cuando quieras instalar un jardín vertical es necesario que sepas porque componentes están formados:
- La estructura soporte, es la que nos da estabilidad para aguantar nuestros paneles y plantas.
- Capa impermeable, que nos garantice que la humedad que tenemos en el sustrato no pase a la pared en ningún caso. Siempre hay que garantizar completamente que la pared está protegida y que ni las raíces ni la humedad puedan traspasarla.
- El sustrato, es el material o soporte físico sobre el que se va a mantener la planta y la base para su desarrollo.
- Las plantas, seleccionadas convenientemente en función de cada situación o gustos.
Ejemplos
El primer jardín vertical de España y el más grande de momento se encuentra en Madrid, concretamente en el Paseo del Prado. Es una alfombra mullida con más de 15.000 plantas que cubren el muro de 460 m2, con especies de plantas autóctonas y foráneas. El botánico lo diseñó en 2007 para completar la brillante restauración del edificio del centro cultural de CaixaForum de Madrid desarrollada por el estudio de arquitectos suizos Herzog & de Meuron.
